NÚCLEOS
Piedrafita de Jaca
Situada a 1.242 metros de altitud, a los pies de la Sierra de la Partacua y bajo la imponente Peña Telera, Piedrafita de Jaca es un bello ejemplo de arquitectura tradicional pirenaica. Sus casas de piedra y tejados de losa conservan la esencia histórica del Alto Gállego, pese a las restauraciones realizadas con el paso del tiempo. La primera referencia documental del pueblo data de 1203, y en 1488 constaban diez fuegos o casas habitadas.
Piedrafita es el núcleo principal del municipio y el único actualmente habitado de forma permanente. En él se concentran la vida social y los servicios, actuando como punto de referencia para el conjunto del término municipal y como puerta de entrada a su entorno natural.
Piedrafita de Jaca es la puerta de entrada a un espacio natural único, donde la alta montaña y el bosque atlántico se funden en un paisaje de gran belleza. Destacan el bosque del Betato, el arco natual geotectonico y el ibón de Piedrafita de Jaca.
Saqués
Emplazado junto al barranco de Gorgol, en pleno Valle de Tena, Saqués nació como un pequeño caserío ligado a la antigua ruta de trashumancia que descendía desde Francia. Su ubicación estratégica lo convirtió durante siglos en lugar de paso y actividad ganadera.
En 1969 el pueblo fue expropiado y abandonado debido a la construcción del embalse de Búbal. Desde entonces, Saqués permanece deshabitado, aunque sus restos siguen evocando la vida tradicional de la montaña y la memoria de quienes lo habitaron.
Actualmente, gracias a la lucha y tenacidad de sus antiguos vecinos y descendientes, se está desarrollando un proyecto de reversión y recuperación del pueblo, orientado a preservar su memoria histórica y a devolver progresivamente la vida a este enclave del Valle de Tena.
Búbal
Búbal es un antiguo núcleo del municipio de Piedrafita de Jaca, situado a orillas del río Gállego. El pueblo fue expropiado en 1961 para la construcción del embalse de Búbal y quedó definitivamente abandonado en 1971, cuando el pantano anegó su parte baja y transformó por completo el paisaje tradicional del valle.
A partir de 1984 la parte alta del caserío inició una nueva etapa gracias al programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados (P.R.U.E.P.A Búbal). Desde entonces, el pueblo ha sido rehabilitado progresivamente y recuperó la presencia humana mediante estancias educativas dirigidas a jóvenes, orientadas al conocimiento del medio rural, la convivencia y la educación ambiental. Hoy constituye un ejemplo singular de recuperación del patrimonio y de aprendizaje en la naturaleza.
Dominado por la Peña Telera y el bosque conocido como Selva de Búbal, el enclave ofrece amplias vistas sobre el embalse y la cercana Sierra Tendeñera. Su historia refleja el paso del abandono a la revitalización, convirtiéndolo en uno de los lugares más representativos de la memoria reciente del Valle de Tena.
Polituara
El pueblo de Polituara es un antiguo enclave del Valle de Tena situado junto al histórico camino hacia Francia y al antiguo Camino Real que recorría el valle de norte a sur. Su origen está ligado al Santuario de Nuestra Señora de Polituara, documentado ya en 1295, lo que convirtió al lugar en punto habitual de paso para viajeros y peregrinos que aguardaban aquí una mejora del tiempo antes de continuar hacia la alta montaña.
A lo largo de los siglos desarrolló un marcado carácter comercial y de acogida, con fondas, comercios y servicios vinculados al tránsito por el valle. Administrativamente perteneció a Hoz de Jaca hasta 1873, pasando después a Piedrafita de Jaca.
La construcción del embalse de Búbal en 1971 supuso la expropiación y abandono del lugar, transformando definitivamente su modo de vida. Hoy permanecen restos de edificaciones como la iglesia de Nuestra Señora de Polituara y antiguas casas vinculadas al tránsito de viajeros.
En la actualidad se desarrollan trabajos de consolidación y recuperación de sus ruinas con el objetivo de preservar este valioso patrimonio histórico y mantener viva la memoria de uno de los asentamientos más representativos del modo de vida tradicional del Valle de Tena.